En 2003 el NCSA (National Center for Supercomputing Applications) de la Universidad de Illinois armó una supercomputadora con consolas de juego. Literalmente: un rack lleno de PS2 corriendo Linux, conectadas por Ethernet y atacando problemas científicos con MPI. El IEEE Spectrum la bautizó “the little supercomputer that could”.
| Componente | Detalle |
|---|---|
| Nodos totales | 70 consolas: 65 de cómputo + 4 de login/desarrollo + 1 de pruebas |
| Compradas | 100 (30 quedaron en reserva para visualización de alta resolución) |
| Costo total | ~US$50.000 a precio minorista |
| SO | Sony Linux Kit: kernel 2.2.1 sobre el Emotion Engine, base Red Hat |
| Red | Ethernet 100 Mbit por nodo → dos switches HP ProCurve 2650 unidos por Gigabit |
| Rack | 5 estantes × 13 consolas, armado a mano |
La idea nació porque los Vector Units (VU0/VU1) del Emotion Engine fueron diseñados para mover polígonos, pero son bestias de punto flotante: muchísimos FLOPS por dólar.
No era potencia bruta sino FLOPS por peso: demostrar que hardware de consumo barato puede competir como alternativa de bajo costo para ciencia, algo que hoy es obvio (los clusters de GPUs gamer son exactamente eso) pero que en 2003 era herejía.
Dato humillante para 2026: ese rack entero de 65 consolas rinde menos que una netbook actual. “The little supercomputer that could” hoy sería “the supercomputer your phone beats”.