Vamos por partes, porque la historia tiene varios capítulos:
El origen y la ruptura con Elon Musk
OpenAI se fundó en 2015 como una organización sin fines de lucro, con Musk y Altman como cofundadores (entre otros), con la misión declarada de desarrollar IA avanzada para beneficio de la humanidad, evitando que quedara en manos de una sola empresa o persona. Hacia principios de 2018, Musk propuso tomar control directo de OpenAI, ya fuera mediante una participación mayoritaria en una subsidiaria con fines de lucro o fusionando la organización con Tesla. Los demás cofundadores, incluidos Altman, Brockman y Sutskever, rechazaron la propuesta, y Musk dejó la junta directiva en febrero de 2018.
Según la versión de Musk, lo que siguió fue que Altman y Brockman “robaron” una organización benéfica al convertirla progresivamente en una empresa con fines de lucro. Por su parte, hacia 2017 los fundadores se convencieron de que necesitaban crear un brazo con fines de lucro para recaudar capital y atraer investigadores y así ser competitivos. Desde el punto de vista de Altman, fue Musk quien abandonó el proyecto: Altman testificó que Musk no cumplió sus promesas y terminó abandonando la startup cuando esta enfrentaba un futuro incierto, declarando “nos dejaron como muertos”.
La demanda judicial (y cómo terminó)
En 2024 Musk demandó formalmente a Altman, Brockman, OpenAI y también a Microsoft, acusándolos de violar el compromiso original de mantener la organización como caridad sin fines de lucro. Musk acusó a Sam Altman, Greg Brockman, OpenAI y Microsoft de “robar una caridad” al crear una filial con fines de lucro del laboratorio de IA. El juicio llegó a los tribunales en abril de 2026.
El desenlace, hace apenas dos meses: el 18 de mayo de 2026 el jurado falló a favor de OpenAI y sus ejecutivos, determinando que las reclamaciones de Musk estaban prescritas por el estatuto de limitaciones. Es decir, el jurado nunca llegó a decidir si Musk tenía razón en el fondo del asunto; simplemente concluyó que presentó la demanda demasiado tarde. Los expertos de Musk habían estimado las ganancias indebidas de OpenAI y Microsoft a su costa entre 78.800 millones y 135.000 millones de dólares, cifra que ya no se discutirá judicialmente por ahora.
Musk calificó el fallo como una “tecnicismo de calendario” y anunció que apelará ante el Noveno Circuito.
¿Y Microsoft?
Microsoft fue demandado junto a OpenAI por supuestamente haber ayudado a esa “traición” de la misión original, dado que invirtió miles de millones desde 2019 y se benefició de la reestructuración. Microsoft, que invirtió en OpenAI desde 2019, también fue nombrado en la demanda, con Musk alegando que la empresa ayudó e instigó a OpenAI en su presunta violación de la confianza caritativa. El tribunal dijo que la reclamación contra Microsoft también fue desestimada. Microsoft, lógicamente, celebró el veredicto y reafirmó su compromiso de seguir trabajando con OpenAI.
Lo más reciente (esta misma semana)
El conflicto sigue vivo fuera de los tribunales: Musk demandó por separado a Apple y OpenAI, alegando prácticas anticompetitivas que dejaron a Grok peor posicionado que otros chatbots de IA en las tiendas de aplicaciones, y ambos empresarios han intercambiado pullas en X mientras cada uno promociona el lanzamiento de sus últimos modelos (GPT-5.6 Sol de OpenAI y Grok 4.5 de xAI/SpaceX).
Here’s a fact-checked version of that story, since a few details in the popular “geohot” framing don’t quite hold up:
The founding (2015) OpenAI wasn’t founded by just Musk and Altman — it had 11 co-founders, including Greg Brockman and Ilya Sutskever, launched as a nonprofit dedicated to safe AGI. Musk did put in real money early on — he provided about $38 million over several years to help get it off the ground — but it wasn’t “his” charity that Altman later stole; it was a joint effort from the start, and OpenAI’s lawyers argued that money came with no strings attached.
Why Musk left (2018) In early 2018, Musk proposed taking direct control of OpenAI, either through a majority stake in a for-profit subsidiary or by folding the organization into Tesla. The other co-founders, including Altman, Brockman, and Sutskever, rejected the proposal. Musk wanted control, but the others disagreed, and he left the board in 2018. So it’s not quite “Sam took over a charity Elon built” — it’s closer to: the group didn’t want Musk in sole control, and he left.
The 2024–2026 lawsuit Musk sued OpenAI, Altman, Brockman, and Microsoft, accusing them of “stealing a charity” by creating a for-profit affiliate. This is the part that matters most for the “geohot narrative”: a jury unanimously found that Musk’s claims were filed too late under the statute of limitations — the case was thrown out on a technicality, not decided on the underlying merits. Musk has publicly framed this as a moral win anyway, tweeting that there’s no question Altman and Brockman enriched themselves by “stealing a charity” — the only unresolved question was when they did it — and said he’d appeal to the Ninth Circuit. OpenAI’s side counters that Musk is motivated by resentment and is trying to damage a competitor, and that Musk himself tried to kill OpenAI, launched rival xAI, and tried to poach its talent.
Does Musk “support Anthropic” out of principle? Not really — this is the weakest part of the geohot story. Until early 2026 Musk was openly hostile to Anthropic, at one point calling it “misanthropic” after it announced a $380 billion valuation, and even earlier said “winning was never in the set of possible outcomes for Anthropic.” The turnaround came in May 2026 when Anthropic signed a deal to rent SpaceX’s entire Colossus 1 data center capacity, over 220,000 Nvidia chips, for roughly $1.25 billion a month through 2029 — a commercial compute deal worth an estimated $40 billion in revenue for SpaceX’s xAI unit. Only after that deal did Musk start praising Anthropic publicly, saying he was “clearly wrong” about the company and calling it “obviously currently the leader in AI.”
So it reads less like “Elon backs Anthropic on principle against Sam” and more like: xAI/SpaceX had spare compute capacity, Anthropic desperately needed it, and a lucrative business deal followed — with some personal rivalry with Altman as a side flavor, not the main driver. Worth noting too: xAI/SpaceX is itself a direct Claude/Anthropic competitor, so this is “frenemies,” not an alliance.
Lee el articulo https://geohot.github.io/blog/jekyll/update/2026/04/23/us-win-ai.html
Lo que dice realmente sobre la demanda Elon vs. Sam: Geohot escribe textualmente que en la demanda entre Elon y Sam, él “probablemente está del lado de Sam.” Aclara que no es porque Sam sea genial — de hecho dice explícitamente que Sam “sí robó una organización benéfica” (steal a charity) — pero se pregunta: ¿y cuáles eran los planes de Elon para esa organización? Su argumento es que al menos Sam es “un tipo de producto” que genuinamente disfruta construir cosas que la gente ama, mientras que de Elon dice que ninguno de sus proyectos es realmente open source, y que no es por falta de oportunidad — simplemente no lo valora.
Lo que dice de Anthropic (esto es clave, y contradice el “Elon apoya a Anthropic por principios”): Geohot es muy duro con Anthropic también. Dice que Dario Amodei tiene un nivel de “maldad EA” (Effective Altruism) — dice que la gente de EA “tiene un plan para vos, y nunca es bueno cuando alguien tiene un plan para vos.” Acusa a Anthropic de usar marketing basado en miedo con sus modelos Mythos, y dice que es literalmente la misma jugada que hizo OpenAI en 2019 con GPT-2, cuando lo presentaron como “demasiado peligroso para liberar” — y remata: “es literalmente la misma gente haciendo la misma exacta mierda”, porque Anthropic salió de OpenAI en 2021.
Sobre el “mundo según Elon”: También cuestiona el proyecto de Elon en general — dice que no entiende la visión de mundo de Elon con la IA, que no ve qué instituciones dejaría Elon atrás, ni qué lugar tendría la cultura o el arte en ese mundo, y lamenta que SpaceX esté “diluyendo su misión” (ir a Marte) comprando infraestructura de IA.
Entonces, ¿qué pasa con la reflexión de antes? Lo que armamos la vez pasada (investigado con fuentes periodísticas) fue: Elon puso plata temprano, no logró tomar control, se fue, después demandó y perdió por prescripción, y solo después de un acuerdo comercial de cómputo empezó a elogiar a Anthropic — no por afinidad ideológica, sino por conveniencia de negocio (compute que le sobraba a SpaceX/xAI). El artículo de Geohot no contradice esos hechos duros, pero sí contradice la idea de que Geohot (o cualquier observador serio) ve esto como “buenos vs. malos” con Elon del lado correcto. Geohot es crítico de los tres: de Sam (dice que robó la charity), de Elon (dice que su visión de mundo es vacía e “infeudalista”), y de Anthropic (dice que usan miedo como estrategia de marketing, igual que hizo OpenAI con GPT-2).
O sea: la fuente que citaste en realidad no respalda “Elon es la víctima virtuosa” — más bien pinta un cuadro donde nadie sale bien parado, y eso encaja con lo que ya habíamos encontrado: acá hay negocios y egos, no una cruzada moral de un lado.
https://xcancel.com/__tinygrad__/status/2076366386050601055#m
Podes explicarme esta referencia no enteindo el tweet de tinygrad We’re extending Claude Fable 5 access on all paid plans, as well as keeping Claude Code’s weekly rate limits 50% higher, through July 19. the tiny corp @tinygrad 4h Replying to @claudeai I read a business book once and it talked about how businesses love uncertainty and random last minute policy changes. Or was it that they hate them? Never mind, carry on.
Dejame buscar el contexto de este anuncio para explicarte bien la referencia.Ahí está el contexto: Claude AI (la cuenta oficial) publicó un anuncio de último momento extendiendo el acceso gratuito a Fable 5 y los límites más altos de Claude Code hasta el 19 de julio. Y no es la primera vez: Anthropic ya había movido esta fecha límite varias veces (originalmente iba a terminar el 22 de junio, después el 8 de julio, después el 7, después el 12, y ahora el 19), siempre anunciando el cambio horas antes del corte.
El tweet de tinygrad (la empresa de George Hotz) es un chiste seco sobre eso. Dice algo así como: “leí un libro de negocios que hablaba de cómo a las empresas les encanta la incertidumbre y los cambios de política de último momento. ¿O era que los odian? Da igual, sigan así.”
La gracia está en el “sarcasmo fingiendo confusión”: obviamente cualquier libro de negocios dice que las empresas odian la incertidumbre —les cuesta planificar, presupuestar, confiar en un proveedor, etc.—. Pero tinygrad hace como que no se acuerda cuál era, para burlarse suavemente de Anthropic: “ustedes siguen cambiando las reglas de acceso a último momento una y otra vez, justo el tipo de comportamiento errático que en teoría el mundo empresarial detesta… pero bueno, ustedes sigan así.”
Es un poco de humor pasivo-agresivo típico de X/Twitter tech: no ataca directamente, pero deja claro el punto (las extensiones de Fable 5 se han vuelto una especie de chiste recurrente por lo repetidas e impredecibles que son) sin sonar hostil.
Con lo que encontré, se entiende mejor el tono. Un par de cosas de contexto sobre la cuenta @tinygrad y George Hotz (geohot):
Quién es la cuenta @tinygrad es la cuenta de su empresa “the tiny corp”, que hace tinygrad (un framework de deep learning minimalista, alternativa a PyTorch) y las tinybox (computadoras para correr IA, tipo “$25k por 4x RTX 5090”). Su lema es “commoditize the petaflop” — básicamente su filosofía de fondo es que el cómputo y la IA deberían ser baratos, abiertos y accesibles, no controlados por unos pocos actores grandes.
Su relación con Anthropic geohot/tinygrad tiene un historial de pulla constante hacia Anthropic:
Su estilo Es un estilo típico de geohot: sarcástico, seco, un poco trolling, siempre cuestionando a los “grandes labs” (Anthropic, OpenAI) desde una postura pro open-source y anti-restricción/anti-burocracia. No es alguien que odie a Claude en particular; es más una postura ideológica constante de “las empresas grandes de IA son torpes, cerradas, y confían demasiado en controles arbitrarios.”
De vuelta al tweet que me mostraste Con ese trasfondo, el chiste tiene más filo del que parecía: no es solo “qué gracioso que cambian de opinión”, sino que encaja con su narrativa de siempre — Anthropic tomando decisiones erráticas (extender, cortar, volver a extender el acceso a Fable 5, todo por presión regulatoria y competencia) es exactamente el tipo de comportamiento caótico y poco confiable que él ya viene señalando. El “carry on” final es su forma de decir “sigan haciendo el ridículo, a mí no me sorprende.”
Es buena pregunta, pero creo que no hay que buscarle tanto la vuelta ahí: “leí un libro de negocios una vez” es un recurso retórico típico de X/Twitter, no una referencia real y específica a un libro. Es el chiste clásico del “cuento con moraleja que no recuerdo” — arranca como si fuera a citar algo serio y termina admitiendo que ni se acuerda cuál era el punto, lo cual es la gracia (falsa duda para no sonar como que está atacando directamente).
Dicho esto, si quisiéramos jugar a adivinar cuál “podría” ser el libro real detrás del concepto que menciona (la incertidumbre regulatoria/de políticas y cómo afecta a las empresas), los candidatos típicos en el mundillo de startups/tech-libertario que geohot suele leer serían cosas como:
Pero honestamente, sin un tuit o entrevista donde geohot cite un libro puntual, esto es especulación mía armando el rompecabezas. Si querés, puedo buscar si en alguna entrevista o hilo mencionó explícitamente qué libro de negocios leyó.
Con la búsqueda, tengo que corregirme un poco: el concepto de “incertidumbre regulatoria” que las empresas odian (la que frena inversión porque no saben qué reglas les van a cambiar) en realidad se llama “regime uncertainty”, y ese término específico lo acuñó el economista Robert Higgs, no Milton Friedman. Higgs lo desarrolló estudiando por qué la Gran Depresión se prolongó tanto — su argumento es que las políticas cambiantes e impredecibles de Roosevelt y el New Deal asustaban a los inversores porque no sabían si sus derechos de propiedad iban a ser respetados.
Ahora, si de Friedman se trata, sus libros más conocidos sobre negocios/mercados libres son:
Un dato interesante que encontré: Friedman también fue bastante crítico de las propias empresas, no solo del gobierno. En una nota de 1978 en la revista Reason dijo algo así como que las corporaciones en general no son defensoras de la libre empresa, sino una de las principales fuentes de peligro para ella — porque cada empresario quiere libertad para los demás, pero cuando le toca a él, pide arancel, exención fiscal o subsidio.
Así que si el chiste de tinygrad viene de ahí, el libro real detrás de “las empresas odian la incertidumbre” probablemente sea de Higgs (o alguna divulgación de su teoría) más que de Friedman directamente — aunque es totalmente posible que geohot haya mezclado autores de memoria, como hacemos todos con libros que leímos hace tiempo. ¿Querés que busque si hay alguna entrevista puntual donde mencione el libro? Ahí está, más preciso:
El libro/ensayo: Robert Higgs, “Regime Uncertainty: Why the Great Depression Lasted So Long and Why Prosperity Resumed After the War”, publicado originalmente como artículo en The Independent Review en 1997, y luego reeditado como capítulo 1 de su libro “Depression, War, and Cold War: Studies in Political Economy” (2006).
La idea central: Higgs argumenta que la Gran Depresión se prolongó tanto no solo por errores de política monetaria (la explicación clásica de Friedman y Anna Schwartz en su A Monetary History of the United States), sino porque las políticas del New Deal de Roosevelt eran tan cambiantes, hostiles a la propiedad privada e impredecibles que los inversores dejaron de invertir a largo plazo por miedo a que las reglas del juego siguieran cambiando. Recién cuando terminó la guerra y bajó esa incertidumbre, volvió la inversión privada y la economía se recuperó de verdad.
Ese es justo el concepto — “las empresas odian la incertidumbre regulatoria/de políticas porque no pueden planificar ni invertir con confianza” — que calza con el chiste de tinygrad, aunque el crédito real es de Higgs, no de Friedman (a quien sí se cita en el mismo libro, pero por su trabajo sobre política monetaria, un tema distinto).
Si querés, te dejo también el dato de que Higgs escribió seguimientos aplicando la misma idea a la crisis de 2008, por si te interesa profundizar en el concepto más allá del original de 1997.